restaurante Aoyama

22 Febrero 2008 Tony Publicado en Itaim Bibi, barrios, comida, japonesa, restaurantes Sin comentarios »

El Aoyama es el restaurante japonés que más visitamos en São Paulo. No es el mejor, pero a nuestro juicio, y de los que conocemos del tipo rodízio, es el que ofrece una mejor relación precio-calidad. Está en el barrio de Itaim Bibi y reúne una clientela un tanto peculiar. Durante el día, muchas familias japonesas (buena señal), de noche la gente bonita del barrio pasa por ahí. El piso inferior está reservado a los fumadores, y el superior a los no fumadores. Gravísimo error, porque la barra en la que los sushimen preparan la comida está en el piso inferior - y no nos gusta la comida con un toque de tabaco -.

restaurante Aoyama

El rodízio del restaurante incluye todo tipo de platos por un precio fijo de R$34 que no incluye ni las bebidas ni los postres. Lo primero que llega cuando nos sentamos a la mesa es una bandeja de humeantes shimeji a la que le sigue de inmediato un plato de sashimi. Antes el sashimi estaba racionado y cada comensal solo tenía derecho a dos platos; ahora se pueden pedir todos los que quieras.

restaurante Aoyama shimeji

restaurante Aoyama shimeji

A continuación, esa interpretación brasileña tan sui géneris del sushi que es el hot roll. Sushi frito, irresistible y calórico a partes iguales. A los puristas se les ponen los pelos de punta. Yo siempre repito. Junto con él, vienen unas gambas [camarones] rebozadas.

restaurante Aoyama hot roll

restaurante Aoyama

Llega el sushi y el uramaki. Además del plato de sushi que te sirven en primer lugar, no hay que olvidarse de pedir el sushi de gambas y pulpo; si no lo haces, no te lo sirven.

restaurante Aoyama

restaurante Aoyama

Para acabar pedimos un plato caliente de lomo empanado.

restaurante Aoyama

Además de todo lo que pasó por nuestra mesa, el rodízio incluye otros platos tradicionales: missoshiro, tempurá (que siempre solemos pedir, delicioso), yakissoba, temaki de varios sabores, y más platos calientes (pollo, anchoa, salmón). El cliente pide lo que quiere que le traigan, y también indica si quiere repetir algún plato.

Es imposible probar todos los platos del menú. Como pidas un temaki, te vas a quedar sin hambre para nada más. Siempre elegimos en función de lo que más nos gusta y del apetito que tenemos ese día.

Nuestra valoración: cuando estamos con el mono de sushi este es el restaurante en el que encontramos nuestra sobredosis. Nos gusta, y a él volvemos. El servicio es la parte más floja del restaurante, docenas de camareros revoloteando sin hacer nada que nunca te ven cuando los necesitas. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

Restaurante Aoyama. Rua Mario Ferraz, 465. Itaim Bibi.

09.png Página en internet.

09.png Localización del Aoyama en Google Maps. El restaurante está en el barrio de Itaim Bibi. Se puede llegar en autobús, o en taxi desde la avenida Paulista.


restaurante Delhi Palace

9 Noviembre 2007 Tony Publicado en Itaim Bibi, barrios, comida, india, restaurantes 2 comentarios »

El Delhi Palace es uno de los escasos representantes de la gastronomía india en São Paulo -se pueden contar con los dedos de una mano-. La ausencia de una significativa comunidad india en la ciudad explica esta reducida presencia.

restaurante Delhi Palace

El couvert del restaurante está compuesto por una samosa vegetal (una especie de empanada) y una selección de salsas dulces y picantes para comerlas acompañados de un delicioso pan naan.

restaurante Delhi Palace

Pedimos además unos pappaddoms (pan crujiente de lentejas) que no estaban a la altura de los que estamos cansados de probar en otros restaurantes indios. Además de ser muy caros.

restaurante Delhi Palace

Para acompañar los platos principales pedimos un arroz Mutter Palao típico del norte de India, cocinado con guisantes [arvejas, chícharos], anacardos y pasas. Delicioso.

restaurante Delhi Palace

Los platos principales vienen en una cazuela montada sobre un pequeño fogón - el carbón que arde en la parte inferior mantiene el plato caliente -. Esta vez pedimos dos currys de pollo. Mi chica eligió un Murg Korma, preparado con pedazos pequeños de pollo, curry y leche de coco. Un plato esquisitamente condimentado, con un sabor dulce y ligeramente especiado.

restaurante Delhi Palace

Yo quería algo más “poderoso”, y pedí un Murg Bhuna Massala, con pedazos grandes de pollo (incluyendo los huesos) cocinados en una salsa de curry, muchas especias y cebolla frita. Picante, pero sin exagerar. Casi no sudé (la transpiración corporal me sirve para medir el grado de picor de los platos). Lo de colocar pedazos grandes de pollo con los huesos no funciona muy bien y supone un auténtico peligro para la dentadura. La próxima vez me aseguraré de pedir algo con trocitos pequeños de pollo.

restaurante Delhi Palace

Con tanto nombre desconocido, y un celo un tanto exagerado por parte del camarero en retirar el menú de las mesas, no nos acordamos de los valores exactos pagados por cada curry. De R$25 a $30 cada uno - platos individuales pero bien abundantes -.

La decepción del día la puso el carísimo postre, un Kesar Pista Malai Kulfi descrito en el menú como un plato de la antigua monarquía india. Un helado con azafrán, pistacho, cardamomo y anacardo. Sin ser desagradable, no pasaba de ser un buen helado cobrado a un precio exhorbitante.

restaurante Delhi Palace

Incluyendo la bebida, acabamos pagando R$58 por cabeza. No es un restaurante barato, en algunas partes flojea bastante, pero sirve unos currys de primera. Y, voy a ser sincero, necesito revisitar la comida india de vez en cuando, para recordar ese aroma hipnotizante que subía del delivery indio en la puerta de mi casa en Edimburgo que acompañó cinco años de mi vida. En el mismo restaurante hay una pequeña tienda de comestibles en el que se puede comprar el imprescindible arroz basmati y diferentes ingredientes para preparar auténticos currys indios. Lo que para combatir el síndrome de abstinencia que supuso romper un lustro de contacto con la comida india (en su nada despreciable versión escocesa) supone todo un hallazgo.

Nuestra valoración: para el que ya conoce la comida india, el Delhi Palace no va a suponer ninguna sorpresa y, comparativamente, le va a salir mucho más caro que otras interesantísimas opciones étnicas que hay en la ciudad. El restaurante prepara unos currys muy buenos, pero realmente, se convierte en una opción recomendable únicamente si falta un curry en vuestra vida. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

Restaurante Delhi Palace. Avenida Juscelino Kubitschek, 1132. Itaim Bibi.

09.png Página en internet.

09.png Localización del Delhi Palace en Google Maps. El metro no pasa cerca del restaurante, pero se puede llegar fácilmente en taxi desde la avenida Paulista.