restaurante Kanji

4 Julio 2008 Tony Publicado en Moema, barrios, comida, japonesa, restaurantes Sin comentarios »

Fuimos al Kanji en el barrio de Moema para probar otro rodízio japonés (restaurante en el que uno come todo lo que quiere por un precio fijo - los camareros traen la comida a la mesa -) más . Promete un menú variado a un precio razonable (R$27 de lunes a viernes a la hora del almuerzo; para cenar, y durante el fin de semana, se pagan R$37 por ese mismo rodízio).

El espacio interno del restaurante es amplio y tiene algunos rincones decorados con mucho gusto. Nos sentamos en una mesa al lado de las ventanas, lo que demostró ser una mala idea cuando comenzó a llover torrencialmente y el toldo del restaurante reveló innumerables goteras.

La comida no difiere mucho de lo que cualquier frecuentador de rodízios japoneses ya está acostumbrado. En primer lugar llegan a la mesa setas (shimeji y shiitake), envueltas en papel de aluminio, además de harumaki (rollito de primavera) y guioza de carne, con sus correspondientes salsas.

restaurante Kanji, São Paulo

El sushi y sashimi están bien presentados y cortados, con ingredientes sabrosos.

restaurante Kanji, São Paulo

Del sushi conocido como joe (¡delicioso!), del de pulpo y del de gambas solo se pueden pedir dos unidades por cabeza.

restaurante Kanji, São Paulo

Pedimos un temaki de atún y otro de salmón.

restaurante Kanji, São Paulo

Y una ración de tempurá, escasísima ella, bastante flojita, y por la que tuvimos que esperar una eternidad.

restaurante Kanji, São Paulo

Acabamos la comida con dos robatas de pollo.

restaurante Kanji, São Paulo

En realidad, como el rodízio del Kanji incluye el postre, hicimos hueco para un plátano flambeado con helado.

restaurante Kanji, São Paulo

Nuestra valoración: el Kanji es un lugar agradable que sirve comida japonesa buena por un precio razonable. Es una lástima que utilice la táctica de agotar la paciencia de los comensales para que estos acaben no comiendo nada. Como nos ha ocurrido en otros restaurantes japoneses similares, conseguir que el camarero te traiga el plato que has pedido se convierte en una auténtica odisea. La mayor parte del tiempo que se pasa en el restaurante estás esperando a que algún camarero anote tu pedido o a que este te lo traiga. Vimos gente que recibía uno de los platos que habían pedido cuando ya habían pagado la cuenta y estaban saliendo del restaurante. La verdad es que esta táctica acaba produciendo bastante irritación, porque para que una comida en el sistema de rodízio transcurra fluidamente el comensal precisa tener algo que comer en la mesa. ¿VOLVERÍAMOS?: No sabemos.

Restaurante Kanji. Rua Canário, 683, Moema. Existe también otro restaurante en la Alameda Lorena, 1379, en los Jardins.

Página en internet.

Localización del Kanji en Google Maps. El restaurante está a 400 metros de la avenida Ibirapuera, por la que pasan numerosas líneas de autobús que van hacia el centro y la zona de la Avenida Paulista.


restaurante Roky’s

10 Junio 2008 Tony Publicado en Moema, barrios, comida, peruana, restaurantes Sin comentarios »

Acaba de abrir sus puertas en Moema un restaurante de la cadena peruana Roky’s, cuya especialidad son los pollos asados y la carne a la parrilla. Roky’s tiene más de 40 establecimientos en Perú, y el de Moema es su primera incursión por tierras brasileñas.

Nada más entrar al restaurante nos encontramos con el plato estrella del establecimiento dando vueltas sin cesar en torno a unas brasas.

restaurante Roky's

Los platos de carne y de pollo del restaurante se sirven con una guarnición a elegir de entre varias opciones y un buffet de saladas bastante simple.

restaurante Roky's

Aunque dudamos durante unos instantes si probar la carne a la parrilla, al final acabamos decidiéndonos por el plato que ha dado fama (por lo menos en su país de origen) al restaurante. Pedimos un Pollo Clásico a la Parrilla (R$22,90) y un Pollo Deshuesado a la Parrilla (R$24,90). Como éramos cuatro personas, nos imaginamos que con dos pollos completos tendríamos más que suficiente.

El Pollo Clásico estaba bueno. De los cuatro comensales ese día, tres pensamos que el pollo de la panadería de la esquina de casa no estaba menos bueno y costaba una fracción del precio del de Roky’s. El punto alto del plato era la salsa tradicional peruana que acompañaba al plato, realmente deliciosa.

restaurante Roky's

Con respecto al Pollo Deshuesado la unanimidad fue total. Independientemente del trabajo que dé quitarle los huesos al pollo, pagar R$24,90 por cuatro filetitos de pollo es un escándalo.

restaurante Roky's

Como acompañamientos pedimos una ración de polenta frita, que no estaba en su punto, y una crema de maíz que tampoco nos emocionó.

restaurante Roky's

Nuestra valoración: realmente salimos decepcionados del restaurante. Esperábamos una propuesta de comida casera, simple y a un buen precio. Encontramos un restaurante que quiere estar a la altura del barrio de clase alta en el que se encuentra pero que no ofrece nada más que un humilde pollo asado idéntico al que se encuentra en muchas esquinas de la ciudad. Salimos con hambre del restaurante. Echamos en falta también la presencia de algún producto típico peruano, como la mítica Inka Cola. ¿VOLVERÍAMOS?: No.

restaurante Roky’s. Alameda Jauaperi, 484, Moema.

Localización del Restaurante Roky’s en Google Maps. Hay un error en la localización que muestra Google, el restaurante está en la esquina con la avenida Sabiá. En cualquier caso, está a 200 metros de la avenida Ibirapuera, por la que pasan numerosas líneas de autobús que van hacia el centro y la zona de la Avenida Paulista.


café Patagônia

16 Mayo 2008 Tony Publicado en Moema, argentina, barrios, comida, restaurantes 2 comentarios »

La gastronomía argentina está muy bien representada en São Paulo (¡San Pablo, claro!), y el número de restaurantes que nos traen las delicias cárnicas de la Argentina aumenta día a día. Pero para el que busque esa otra delicia argentina que es la empanada, existe un pequeño café en el barrio de Moema llamado Patagônia (con la grafía portuguesa) que prepara una de las mejores empanadas de São Paulo. El café es bien pequeño y sencillo, con unas pocas mesas en la parte exterior y unas cuantas más dentro.

café Patagonia

Su fuerte son las empanadas, de diferentes sabores y precios bastante ajustados para lo que es São Paulo. La mayoría cuesta R$2,80 (carne suave; carne picante; carne con pasas; pollo; queso y jamón; queso, jamón y tomate; queso, jamón y pimiento; queso y cebolla; mozzarella y tomate; mozzarella, tomate y albahaca; humita; y espincas). Solo la de palmito cuesta R$3,00.

café Patagonia

Además de las empanadas, que se pueden comprar para asar en casa, el Patagônia prepara también los clásicos sandwiches de miga. El de jamón y piña [ananás] (R$1,65) es muy refrescante.

café Patagonia

Nuestra valoración: si estáis en Moema y queréis hacer una parada técnica para comer un poco y descansar, llegad hasta el Patagônia. Comida excelente a buenos precios. Si os morís de curiosidad por probar una empanada argentina y el país no está en vuestros planes de viaje, el Patagônia puede servir como alternativa paulistana. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

Café Patagônia. Avenida Rouxinol, 953. Moema.

Localización del café Patagônia en Google Maps. Está bastante cerca del Shopping Ibirapuera. Cualquier autobús que pase por la Avenida Ibirapuera os deja cerca del café.

Nuestros amigos los chefs ya habían visitado el Patagônia y lo contaron en su blog: Salgado muy rico.


restaurante Los Chicanos

8 Febrero 2008 Tony Publicado en Moema, barrios, comida, mexicana, restaurantes 5 comentarios »

Aprovechamos la calma del lunes de carnaval para hacer un tour gastronómico por el barrio de Moema; nuestra última parada del día fue en el recién inaugurado restaurante mexicano Los Chicanos, al que acudimos en compañía de nuestros amigos los chefs.

Los Chicanos

Desde el momento en el que uno entra en el restaurante se da cuenta se que sus dueños han realizado un esfuerzo por crear un espacio agradable y divertido. El gigantesco mural que cubre el fondo del restaurante cumple a la perfección su misión de ambientar el lugar (y dado que lo que se sirve es la variedad tex-mex de la gastronomía mexicana no parece demasiado disparatado situar el paisaje en tierras del norte).

Los Chicanos

Por no mencionar que nuestros acompañantes del día, los inimitables chefs, se lo pasaron en grande haciéndose unas fotos delante del mural.

Los Chicanos

El restaurante ofrece un rodízio (buffet libre) de comida mexicana por R$32 (bebidas y postres aparte). Y a él nos apuntamos. Comenzamos con los tradicionales totopos (cuya versión industrial es conocida como nachos; los que nos sirvieron tenían un toque más casero), tortillas de maíz cortadas en triángulos acompañadas de guacamole, sour cream (nata/crema de leche agria), pasta de frijoles (judías) y pico de gallo (salsa tradicional preparada con verduras frescas troceadas).

Los Chicanos

La verdad es que el aperitivo tuvo un gran éxito, y acabamos repitiendo más adelante. A las chicas la sour cream con un toque fuerte de limón les encantó. Unas Soles importadas sirvieron de acompañamiento perfecto.

Los Chicanos

El punto alto de la comida lo pusieron las quesadillas tex mex, tortillas de trigo rellenas con trozos de pollo, champiñones, queso cheddar y queso para untar. Rara vez viene lo mejor de la comida al principio, pero en este caso las quesadillas fueron la excepción. También repetimos.

Los Chicanos

A las quesadillas le siguieron diferentes variaciones sobre ese eje de la cocina tex-mex que es la tortilla de maíz con algún tipo de relleno: comimos takitos, frautas y tacos chicanos (se puede elegir si los quieres con carne, pollo o la versión light), además de las papas mexicanas (cubiertas con cheddar y bacon). Acabamos la comida con los imprescindibles burritos, también en versión con pollo o con carne.

Los Chicanos

Como mis acompañantes no consideran que una comida alcanza la condición de tal sin la presencia del postre, allá nos lanzamos, a devorar una Quesadilla de Nocilla (rellena con nocilla, anacardos y servida con helado de crema) y otro postre que atiende por el misterioso nombre de Papaya del Diablo (preparado con papaya en almíbar, piña flambeada con tequila y canela y regada con almíbar de naranja; le acompaña una bola de helado). Cada postre se paga por separado y cuesta R$12.

Los Chicanos

Nuestra valoración: el restaurante tiene una promoción que ofrece el 50% de descuento los lunes y los martes a los que tienen el carnet de fidelidad del establecimiento - nos lo hicimos en el acto y tuvimos derecho a ese descuento -. Pagamos R$16 por cabeza por un completísimo buffet de comida mexicana; al final, con bebidas y postres, la cena nos salió a R$33 cada uno. Fue una experiencia divertida y satisfactoria, y sin duda volveremos al restaurante cuando tengamos la oportunidad. En el debe, cierta falta de autenticidad en los platos servidos, que se manifiesta en la absoluta y total ausencia de cualquier rastro de picante en la comida. Comida mexicana adaptada al paladar brasileño - adaptación llevada al extremo -. Por supuesto que no andábamos buscando una experiencia atómica que nos hiciera correr a por el extintor de incendios para vaciarlo en la boca, pero un poco más de emoción en los platos habría sido bienvenida. Hecha la crítica, aquí queda nuestra recomendación: vale la pena pasar un rato divertido cenando en Los Chicanos. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

restaurante Los Chicanos. Rua Lavandisca, 457, Moema.

09.png Página en internet.

09.png Localización del Restaurante Los Chicanos en Google Maps. El restaurante está a 400 metros de la avenida Ibirapuera, por la que pasan numerosas líneas de autobús que van hacia el centro y la zona de la Avenida Paulista.