El restaurante Tantra es un representante de la poco conocida comida mongola. Ocupa el espacio de una casa de dos pisos transformada, en una tranquila calle del barrio de Vila Olimpia. El comedor está dividido en dos grandes espacios, uno en torno a la plancha en la que se preparan las comidas, y otro en el jardín de atrás de la casa.
Para el que no ha probado antes el sistema de grill mongol, el mayor atractivo del restaurante reside en la forma de elaborar la comida. Es el propio comensal el que selecciona los ingredientes de su plato. Con un cuenco en la mano, se encamina a dos mesas en la que está dispuesta una sucesión interminable de ingredientes. Por un lado, las carnes y pescados: pollo, cerdo, diferentes cortes de la vaca, atún, gambas. Por otro lado, salsas, especias y condimentos que no se acaban nunca. Se puede montar el plato siguiendo una de las sugerencias que están pegadas en la pared, o ir completamente por libre y dejar que la imaginación monte el plato. Cuidado, la combinación equivocada de especias, y sobre todo, una cantidad exagerada de condimentos picantes, puede convertir el plato en una bomba difícil de digerir.
Con los ingredientes mezclados en el cuenco, hay que dirigirse a una gran plancha en la que el cocinero va a preparar en el momento nuestro plato. Dice la tradición que los mongoles de antaño cocinaban sus platos en sus escudos. La plancha vendría a ser la versión más moderna de ese escudo.
Y listo, con el plato cocinado, solo hay que dirigirse a la mesa para degustarlo.
Según la página del restaurante en internet (ver al final de la entrada), el Grill Mongol cuesta ahora mismo R$42,60. El comensal se puede servir tantas cuantas veces quiera.
Los postres, absolutamente deliciosos, no están incluidos en el precio. En la foto, el cheesecake de cardamomo, chocolate y café (R$13,50).
Nuestra valoración: si ya habéis estado antes en un restaurante mongol (como era mi caso), el factor novedad desaparece. Sin que los precios sean un escándalo, tampoco es un restaurante barato. Por el contrario, si nunca habéis pasado por un grill mongol, acercaros a probarlo. Es divertido, y yendo en grupo lo podéis pasar todavía mejor. En cierta manera, la experiencia del grill mongol, de ser tú el que montas tus propios platos, prima sobre la calidad de la comida. ¿VOLVERÍAMOS?: Probablemente sí.
Restaurante Tantra Mongolian Grill. Rua Chilón, 364. Vila Olimpia.
Localización del Tantra en Google Maps.












