A pesar de que a los medios de comunicación les encanta repetir el tópico de “las cuatro estaciones en un día” cuando se producen cambios rápidos en el tiempo, la realidad es que el clima de São Paulo no conoce grandes extremos. Las temperaturas mínimas pocas veces bajan de los 10 grados (en el día más frío del invierno se puede llegar a 5 grados por la noche), y las máximas casi nunca superan los 35 grados (en general, cuando la temperatura supera los 30 grados ya se habla de calor asfixiante).
Para alguien que viene de una ciudad con mínimas de -5 y máximas de 47 grados, el clima de São Paulo es bastante monótono.
Sin embargo, conviene estar atento al invierno, porque la mayoría de las casas de São Paulo no tienen calefacción, y el concepto de poder aislante de una ventana no ha llegado a estas latitudes (dicho con otras palabras, la temperatura de la calle se parecerá siempre mucho a la temperatura dentro de casa).
A grandes rasgos, se podría hacer la siguiente descripción de las cuatro estaciones:
PRIMAVERA
Estación de transición que combina elementos del invierno y del verano. Días templados, noches frescas. Pero puede haber noches bastante frías y días de mucho calor.
Conforme se acerca el verano aumentan las precipitaciones tormentosas.
VERANO
En general las temperaturas llegan a 30 grados durante el día, no bajando de los 18 durante la noche. Pero los últimos diciembres han sido fresquitos, con temperaturas mínimas de 15 grados y máximas de 23 ó 24. La característica más destacada del verano en São Paulo son las tormentas tropicales, que caen generalmente al final de la tarde, pero que se pueden producir también durante la noche o la mañana.
OTOÑO
Estación de transición muy parecida a la primavera. Cuando más se acerca el invierno, menos frecuentes son las precipitaciones.
INVIERNO
Temperaturas fresquitas, aunque puede haber semanas de calor. No más de dos o tres semanas de frío intenso (mínimas por debajo de los 10 grados). Llueve muy poco, y cuando lo hace, con poca intensidad. Como resultado de la falta de lluvias, se acumula encima de la ciudad una densa capa de contaminación que causa muchos problemas a los que padecen de problemas respiratorios. La humedad relativa de la atmósfera también cae.