restaurante Gopala Prasada

18 Abril 2008 Tony Publicado en avenida Paulista, barrios, comida, india, restaurantes, vegetariana Sin comentarios »

El Gopala Prasada supone una interesantísima - y económica - opción gastronómica muy cerca de la avenida Paulista. Un restaurante que en realidad vale por dos, ya que ocupa dos casas no contiguas en la misma calle. Tiene dos entradas diferentes, y queda a gusto del consumidor cuál elige.

restaurante Gopala Prasada

En el Gopala se prepara comida india lactovegetariana (utiliza leche y productos derivados). En el restaurante solo se sirve el menú del día, que puede ser consultado en su página en internet, y que cambia cada día de la semana. Para cada día, hay dos opciones. Los R$20 por cabeza que cuesta la comida (R$16 durante la semana) incluyen la bebida, una ensalada y el postre. A la salida se puede tomar un té o un maravilloso licor embriagador de genjibre, lima y miel (que también podéis probar a la entrada del restaurante).

En el día en el que fuimos al restaurante las dos opciones del menú eran:

  • arroz colorido con harina de mandioca crujiente, dahl (una especie de sopa) de guisantes [arvejas], pakora rellena [rodajas de berenjena rellenas con queso con salsa de tomate], rodajas de patata asada con tomate cereza y palmito, y un postre consistente en un mousse de rosas.
  • lasaña de tres quesos con salsa de tomate y alcachofa, rodajas de patata asada con tomate cereza y palmito, y el mismo postre.

Siguiendo el consejo de nuestros amigos los chefs, con los que comimos ese día (podéis ver su reseña del restaurante, en portugués, aquí: Cozinha natural com sabor da Índia) pedimos que nos sirvieran una mitad de cada menú, para poder probar la mayor cantidad de platos diferentes. Toda la comida - incluyendo el postre y la bebida - llega a la mesa en una única bandeja.

restaurante Gopala Prasada

Aunque a primera vista pueda parecer que la comida es escasa, se trata de un espejismo. Es abundante, y uno incluso tiene que realizar un cierto esfuerzo para acabarse todo. Nos encantaron el dahl, la lasaña, el arroz y el postre, todos ellos espectaculares. Algunos de los ingredientes estaban un poco fríos.

Hay que tener cuidado porque el restaurante está permanentemente abarrotado y se forman largas filas a su entrada. Si vais a la hora del almuerzo, intentad llegad a las 13 horas o antes para evitar las filas.

Nuestra valoración: el Gopala Prasada es una opción económica y excelente para una comida o una cena en las proximidades de la avenida Paulista. El restaurante se caracteriza por un estilo austero, y su gran popularidad se deriva tanto de sus precios asequibles como de su sabrosa cocina. VOLVERÍAMOS: Sí.

Restaurante Gopala Prasada. Rua Antônio Carlos, 413/429. Consolação.

- Página en internet.

- Localización del Gopala Prasada en Google Maps. Está a cinco minutos andando de la Avenida Paulista (la estación de metro más cercana es la Consolação).


restaurante Ganesh

4 Abril 2008 Tony Publicado en Morumbi, barrios, comida, india, restaurantes 3 comentarios »

Aprovechando la São Paulo Restaurant Week (de la que ya hablamos la semana pasada en la reseña del restaurante Obá), decidimos volver al restaurante indio Ganesh, en el que ya habíamos estado en otra ocasión, y al que no habíamos vuelto por los excesivos precios de su menú. Cada restaurante que se adhirió a la iniciativa de la Semana preparó un menú especial que sirvió por un precio idéntico en todos los restaurantes: R$25 por el almuerzo, que debía incluir un entrante, un plato principal y el postre. Además, los comensales dejaban R$1 en concepto de donativo para una organización benéfica.

El Ganesh, que formaba parte de la iniciativa, no llegó a informar en internet de cuál sería el menú para la ocasión (la mayoría de restaurantes participantes sí lo hicieron). Cuando llegamos al restaurante, no había un menú específico para la Restaurant Week, y acabaron sirviéndonos uno de una promoción de la American Express - no sin antes haber presenciado una discusión entre el maître y un camarero sobre cuál era el menú que nos deberían ofrecer -. A la hora de pagar la cuenta, no incluyeron el donativo para la organización benéfica. Yo creo que para participar así, mejor no hacerlo. Para los restaurantes, la semana supone una ocasión para que personas que habitualmente no los frecuentarían pasen a conocerlos y, de quedar impresionados, vuelvan en otra ocasión (o cuenten sobre sus maravillas a amigos y conocidos). De no tomar cuidado, el efecto inverso también puede producirse: no nos traten mal, porque lo vamos a contar en el blog.

La verdad es que de nuestra desastrosa experiencia en el Ganesh lo único que se salvó fue el plato principal. El servicio, siempre en el límite de lo maleducado. Si tengo el cuchillo y el tenedor en la mano, no me llegue por detrás y se me lleve el plato, señor camarero. No golpee a mi mujer cuando da la vuelta a la mesa. Si nos va a retirar el entrante, pregunte antes si hemos acabado con él o no. No deje caer los platos sobre la mesa, póngalos con delicadez. No les traiga la comida a esa pareja que acabó de entrar en el restaurante mientras que nosotros esperamos la misma comida hace más de media hora. No nos pregunten tres veces qué vamos a comer, con tomar nota una primera vez, ya es suficiente. Nosotros tuvimos paciencia. Presenciamos cómo tres parejas entraban en el restaurante, se sentaban a la mesa, y se marchaban antes de pedir o de que llegase el plato principal.

El entrante ese día era el couvert habitual del restaurante (mientras otros restaurantes participantes en la Week se preocuparon en crear menús especificamente diseñados para esa semana, en el Ganesh la creatividad brilló por su ausencia). Algunas de las salsas estaban muy buenas, el pan naan también, pero, incomprensiblemente para un restaurante indio, no había ninguna salsa picante.

restaurante ganesh

Pedimos dos currys diferentes como plato principal. Un murgh makhani, preparado con cubos de pollo marinados en yogur y especias indias y cocido en una salsa de tomate y mantequilla, con un toque de nata al final. Y un meat korma, con carne de vaca cocina en una crema de curry y decorado con nueces. Ambos servidos en cantidades abundantes y acompañados de una fuente de arroz, cuya preparación no nos entusiasmó. Los dos currys estaban muy sabrosos, con fuertes aromas y ausencia total de cualquier picante.

restaurante ganesh

De postre, un shahi gulab jamon, una bola de leche frita rellena con pistachos, anacardos y bañada en almíbar y cardamomo. Bastante sosa. Y una coupe belle helene compuesta por una pera cocida en almíbar de cardamomo, canela y clavo y cubierta con helado de crema y chocolate caliente, que estaba aceptable.

restaurante ganesh

Nuestra valoración: el Ganesh es un restaurante caro. Acudimos aprovechando la promoción del Restaurant Week y no encontramos ninguna razón que justifique nuestra vuelta pagando los elevados precios de su menú. El servicio fue desastroso, y realmente alguien debería tomar alguna medida, porque no es normal que de un restaurante medio vacío se marchen tres parejas de comensales sin acabar su comida en menos de media hora. Una y no más, Santo Tomás. ¿VOLVERÍAMOS?: No.

Restaurante Ganesh. Shopping Morumbi, Avenida Roque Petroni Júnior, 1089. Morumbi.

09.png No tiene página en internet.

09.png Localización del Ganesh en Google Maps. El restaurante está dentro del shopping Morumbi, en la zona sur de São Paulo. Llegar a él usando el transporte público no es muy sencillo.


restaurante Delhi Palace

9 Noviembre 2007 Tony Publicado en Itaim Bibi, barrios, comida, india, restaurantes 2 comentarios »

El Delhi Palace es uno de los escasos representantes de la gastronomía india en São Paulo -se pueden contar con los dedos de una mano-. La ausencia de una significativa comunidad india en la ciudad explica esta reducida presencia.

restaurante Delhi Palace

El couvert del restaurante está compuesto por una samosa vegetal (una especie de empanada) y una selección de salsas dulces y picantes para comerlas acompañados de un delicioso pan naan.

restaurante Delhi Palace

Pedimos además unos pappaddoms (pan crujiente de lentejas) que no estaban a la altura de los que estamos cansados de probar en otros restaurantes indios. Además de ser muy caros.

restaurante Delhi Palace

Para acompañar los platos principales pedimos un arroz Mutter Palao típico del norte de India, cocinado con guisantes [arvejas, chícharos], anacardos y pasas. Delicioso.

restaurante Delhi Palace

Los platos principales vienen en una cazuela montada sobre un pequeño fogón - el carbón que arde en la parte inferior mantiene el plato caliente -. Esta vez pedimos dos currys de pollo. Mi chica eligió un Murg Korma, preparado con pedazos pequeños de pollo, curry y leche de coco. Un plato esquisitamente condimentado, con un sabor dulce y ligeramente especiado.

restaurante Delhi Palace

Yo quería algo más “poderoso”, y pedí un Murg Bhuna Massala, con pedazos grandes de pollo (incluyendo los huesos) cocinados en una salsa de curry, muchas especias y cebolla frita. Picante, pero sin exagerar. Casi no sudé (la transpiración corporal me sirve para medir el grado de picor de los platos). Lo de colocar pedazos grandes de pollo con los huesos no funciona muy bien y supone un auténtico peligro para la dentadura. La próxima vez me aseguraré de pedir algo con trocitos pequeños de pollo.

restaurante Delhi Palace

Con tanto nombre desconocido, y un celo un tanto exagerado por parte del camarero en retirar el menú de las mesas, no nos acordamos de los valores exactos pagados por cada curry. De R$25 a $30 cada uno - platos individuales pero bien abundantes -.

La decepción del día la puso el carísimo postre, un Kesar Pista Malai Kulfi descrito en el menú como un plato de la antigua monarquía india. Un helado con azafrán, pistacho, cardamomo y anacardo. Sin ser desagradable, no pasaba de ser un buen helado cobrado a un precio exhorbitante.

restaurante Delhi Palace

Incluyendo la bebida, acabamos pagando R$58 por cabeza. No es un restaurante barato, en algunas partes flojea bastante, pero sirve unos currys de primera. Y, voy a ser sincero, necesito revisitar la comida india de vez en cuando, para recordar ese aroma hipnotizante que subía del delivery indio en la puerta de mi casa en Edimburgo que acompañó cinco años de mi vida. En el mismo restaurante hay una pequeña tienda de comestibles en el que se puede comprar el imprescindible arroz basmati y diferentes ingredientes para preparar auténticos currys indios. Lo que para combatir el síndrome de abstinencia que supuso romper un lustro de contacto con la comida india (en su nada despreciable versión escocesa) supone todo un hallazgo.

Nuestra valoración: para el que ya conoce la comida india, el Delhi Palace no va a suponer ninguna sorpresa y, comparativamente, le va a salir mucho más caro que otras interesantísimas opciones étnicas que hay en la ciudad. El restaurante prepara unos currys muy buenos, pero realmente, se convierte en una opción recomendable únicamente si falta un curry en vuestra vida. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

Restaurante Delhi Palace. Avenida Juscelino Kubitschek, 1132. Itaim Bibi.

09.png Página en internet.

09.png Localización del Delhi Palace en Google Maps. El metro no pasa cerca del restaurante, pero se puede llegar fácilmente en taxi desde la avenida Paulista.