restaurante Obá

28 Marzo 2008 Tony Publicado en Jardins, avenida Paulista, barrios, brasileña, italiana, mexicana, restaurantes, tailandesa Sin comentarios »

Aprovechamos la São Paulo Restaurant Week, ya finalizada, para conocer el restaurante Obá, del que tanto habíamos oído hablar recientemente. Cada restaurante que se adhirió a la iniciativa de la Semana preparó un menú especial que fue servido por el mismo precio en todos los restaurantes: R$25 por el almuerzo, que debía incluir un entrante, un plato principal y el postre. Además, los comensales dejaban R$1 en concepto de donativo para una organización benéfica.

El restaurante está en una casa del tranquilo y lujoso barrio de Jardins, cerca de la avenida Paulista. Hay mesas dentro de la casa y unas cuantas en la parte exterior (demasiado apretadas, no se puede conversar sin que el vecino de la mesa de al lado se entere de absolutamente todo). El interior es sumamente agradable, y en la decoración predominan objetos de artesanía brasileña y mexicana. La propuesta del restaurante y de sus socios refleja, de hecho, sus gustos culinarios y su devoción por la comida brasileña, italiana, mexicana y tailandesa.

restaurante Oba

Como el menú de la Restaurant Week incluía dos entrantes, dos platos principales y dos sobremesas, pedimos uno de cada para poder probar todo. El primer entrante era una casquinha de siri al estilo de la Bahía. En este caso la carne del cangrejo venía en un pequeño cuenco de cerámica (y no en el caparazón del animal, como suele ser habitual), preparada con numerosos condimentos. Estaba tan sabrosa como bonita.

restaurante Oba

La otra entrada era risoto con pesto enrollado en una berenjena al grill, con ensalada de rúcula y tomate cereza. Una presentación preciosa para ingredientes sabrosos y delicados.

restaurante Oba

Uno de los platos principales era un curry verde tailandés de pollo con berenjena y judías verdes, acompañado de arroz y pepino.

restaurante Oba

Yo preferí la opción mexicana (nacionalidad de uno de los socios del restaurante), tacos de carnitas con carne de cerdo, guacamole, perejil y limón. El menú decía que el plato venía con el picante separado, pero a mí no me trajeron nada y me tuve que conformar con una versión no picante de comida mexicana. Hecha esta salvedad, no me arrepentí de la elección. Los ingredientes llegan a la mesa con una presentación cuidadísima, con las tortillas guardadas en una bolsita de tela de las que el comensal las va extrayendo una a una para ir preparando sus tacos. Y la carne en una preciosa cacerola en miniatura.

restaurante Oba

Los dos postres pusieron el broche de oro a una comida excelente. El más espectacular era un helado de crema con raspas de chocolate “ahogado” en café expreso. Como lo de mezclar café caliente con helado es algo que hago hace mucho tiempo, no me sorprendió tanto, pero el postre estaba bastante bueno.

restaurante Oba

Pero el postre que realmente encantó fue el de cupuaçu (una fruta amazónica). Una especie de mousse realmente increíble.

restaurante Oba

Nuestra valoración: el Obá es un restaurante de precios medios en el que el cuidado puesto en la decoración y la presentación de los platos salta a la vista. El día que estuvimos el restaurante estaba lleno y el servicio rozó lo calamitoso. Tardaron media hora en servirnos el postre porque “habían perdido el pedido” (esto, después de que nos hubieran traído los cubiertos correspondientes al pedido que habíamos realizado). La cuenta también parecía que no iba a llegar nunca. Pero quitando estos pequeños pecados que parecen derivados del éxito del restaurante (y que tienen que ser resueltos cuando antes), la experiencia culinaria fue muy satisfactoria. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

Restaurante Obá. Rua Melo Alves, 205. Jardins.

- Página en internet.
- Localización del Obá en Google Maps. Está en una calle paralela a la avenida Rebouças, a diez minutos a pie de la avenida Paulista. La parada de metro más cercana es la de la Consolação, en la línea 2 (verde).


restaurante Los Chicanos

8 Febrero 2008 Tony Publicado en Moema, barrios, comida, mexicana, restaurantes 5 comentarios »

Aprovechamos la calma del lunes de carnaval para hacer un tour gastronómico por el barrio de Moema; nuestra última parada del día fue en el recién inaugurado restaurante mexicano Los Chicanos, al que acudimos en compañía de nuestros amigos los chefs.

Los Chicanos

Desde el momento en el que uno entra en el restaurante se da cuenta se que sus dueños han realizado un esfuerzo por crear un espacio agradable y divertido. El gigantesco mural que cubre el fondo del restaurante cumple a la perfección su misión de ambientar el lugar (y dado que lo que se sirve es la variedad tex-mex de la gastronomía mexicana no parece demasiado disparatado situar el paisaje en tierras del norte).

Los Chicanos

Por no mencionar que nuestros acompañantes del día, los inimitables chefs, se lo pasaron en grande haciéndose unas fotos delante del mural.

Los Chicanos

El restaurante ofrece un rodízio (buffet libre) de comida mexicana por R$32 (bebidas y postres aparte). Y a él nos apuntamos. Comenzamos con los tradicionales totopos (cuya versión industrial es conocida como nachos; los que nos sirvieron tenían un toque más casero), tortillas de maíz cortadas en triángulos acompañadas de guacamole, sour cream (nata/crema de leche agria), pasta de frijoles (judías) y pico de gallo (salsa tradicional preparada con verduras frescas troceadas).

Los Chicanos

La verdad es que el aperitivo tuvo un gran éxito, y acabamos repitiendo más adelante. A las chicas la sour cream con un toque fuerte de limón les encantó. Unas Soles importadas sirvieron de acompañamiento perfecto.

Los Chicanos

El punto alto de la comida lo pusieron las quesadillas tex mex, tortillas de trigo rellenas con trozos de pollo, champiñones, queso cheddar y queso para untar. Rara vez viene lo mejor de la comida al principio, pero en este caso las quesadillas fueron la excepción. También repetimos.

Los Chicanos

A las quesadillas le siguieron diferentes variaciones sobre ese eje de la cocina tex-mex que es la tortilla de maíz con algún tipo de relleno: comimos takitos, frautas y tacos chicanos (se puede elegir si los quieres con carne, pollo o la versión light), además de las papas mexicanas (cubiertas con cheddar y bacon). Acabamos la comida con los imprescindibles burritos, también en versión con pollo o con carne.

Los Chicanos

Como mis acompañantes no consideran que una comida alcanza la condición de tal sin la presencia del postre, allá nos lanzamos, a devorar una Quesadilla de Nocilla (rellena con nocilla, anacardos y servida con helado de crema) y otro postre que atiende por el misterioso nombre de Papaya del Diablo (preparado con papaya en almíbar, piña flambeada con tequila y canela y regada con almíbar de naranja; le acompaña una bola de helado). Cada postre se paga por separado y cuesta R$12.

Los Chicanos

Nuestra valoración: el restaurante tiene una promoción que ofrece el 50% de descuento los lunes y los martes a los que tienen el carnet de fidelidad del establecimiento - nos lo hicimos en el acto y tuvimos derecho a ese descuento -. Pagamos R$16 por cabeza por un completísimo buffet de comida mexicana; al final, con bebidas y postres, la cena nos salió a R$33 cada uno. Fue una experiencia divertida y satisfactoria, y sin duda volveremos al restaurante cuando tengamos la oportunidad. En el debe, cierta falta de autenticidad en los platos servidos, que se manifiesta en la absoluta y total ausencia de cualquier rastro de picante en la comida. Comida mexicana adaptada al paladar brasileño - adaptación llevada al extremo -. Por supuesto que no andábamos buscando una experiencia atómica que nos hiciera correr a por el extintor de incendios para vaciarlo en la boca, pero un poco más de emoción en los platos habría sido bienvenida. Hecha la crítica, aquí queda nuestra recomendación: vale la pena pasar un rato divertido cenando en Los Chicanos. ¿VOLVERÍAMOS?: Sí.

restaurante Los Chicanos. Rua Lavandisca, 457, Moema.

09.png Página en internet.

09.png Localización del Restaurante Los Chicanos en Google Maps. El restaurante está a 400 metros de la avenida Ibirapuera, por la que pasan numerosas líneas de autobús que van hacia el centro y la zona de la Avenida Paulista.