Al contrario de lo que ocurre en el aeropuerto de Guarulhos (taxis del aeropuerto internacional de Guarulhos), donde solo una empresa está autorizada para operar, en el aeropuerto de Congonhas hay dos empresas con permiso del Ayuntamiento de São Paulo para ofrecer sus servicios a los pasajeros que llegan al aeropuerto. Una de ella la veréis identificada como Táxi Comum y la otra como Rádio-Táxi.
Después de recoger el equipaje, seguid las claras indicaciones que os muestran el camino hacia la parada de taxis. Es posible que en el camino os salgan al paso personas ofreciéndoos un taxi; son taxistas clandestinos, no aceptéis sus servicios (parece mentira que después de la millonada que se han gastado en la reforma de Congonhas no hayan conseguido resolver el problema de los clandestinos de una vez por todas).
Bajaréis por un rampa al final de la cual veréis dos mostradores, cada uno correspondiente a una de las compañías de taxi.
Las dos funcionan de la siguiente forma: el cliente puede elegir si quiere que el taxista encienda el taxímetro, pagando al final de la carrera lo que marque éste; o puede elegir pagar por adelantado una tarifa fija en función del destino. En condiciones de tráfico normal, la tarifa fija sale más cara, pero tiene la ventaja de que ya sabéis cuánto vais a gastar y no os tenéis que preocupar con que el taxista os lleve a dar vueltas. Si elegís la tarifa fija, pagáis el importe en el mostrador, donde os darán un comprobante que entregaréis al taxista que os va a llevar a vuestro destino.
Ah, el Táxi Comum es más barato que el Rádio-Táxi. Ambos son seguros y de confianza.






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