¿Por qué te parece que tendríamos que visitar São Paulo? Al fin y al cabo, ¿no es una ciudad monstruosa, caótica, sucia, contaminada, violenta?
Dos preguntas, dos respuestas. La respuesta a la segunda pregunta es: sí y no. Sí, São Paulo es todas esas cosas, pero en ello no se diferencia de otras ciudades brasileñas más turísticas por las que pasan millares de turistas extranjeros todos los años. São Paulo tiene una mala reputación entre los viajeros. Motivada principalemente, aunque no exclusivamente, por la falta de información. Muchos viajeros no vienen a São Paulo por miedo a la violencia, y prefieren dedicar su tiempo a lugares como Río y Salvador que viven situaciones muy parecidas - cuando no peores - a las de São Paulo. La tasa de homicidios de São Paulo, por ejemplo, es de 48,2 por cada 100.000 habitantes. La de Río de Janeiro es de 57,2. La de Recife, de 91,2. Sea debido a la falta de información o no, la realidad es que São Paulo no es una ciudad fácil para el que llega a ella por primera vez. Su tamaño, por encima de cualquier otro factor, intimida y asusta, y los viajeros no saben por dónde comenzar a hincarle el diente a la metrópolis.
La respuesta a la primera pregunta es múltiple:
- me parece que hay que conocer São Paulo porque es la más brasileña de todas las ciudades. No tiene la parte folclórica de Salvador, no tiene el paisaje increíble de Río, no tiene las arenas del Nordeste, pero en São Paulo confluyen todas las razas, todas las identidades, todos los colores, todas las regiones que forman Brasil. Ninguna otra ciudad de Brasil representa el mestizaje de la forma que lo hace São Paulo. En ninguna otra ciudad de Brasil se encuentra una variedad cultural y racial tan grande como en São Paulo. Y Brasil es, por encima de todo, mezcla.
- São Paulo es, en el imaginario de millones de brasileños, una especie de versión doméstica del sueño americano. Millones de brasileños de las regiones más pobres del país siempre tuvieron muy claro adonde iban a emigrar. Vale la pena intentar entender el porqué.
- São Paulo es gigante, sí, pero a pesar de mediar 70 kilómetros de una punta a otra de la ciudad, la mayoría de los lugares de interés para el visitante se encuentran localizados en un área bastante pequeña de la ciudad.
- el transporte público de São Paulo es muy deficiente y su tráfico infernal, pero una vez más, la mayoría de los lugares de interés se encuentran comunicados por el pequeño y eficaz metro de São Paulo.
- se compara con demasiada frecuencia a São Paulo con Nueva York. Comparación exagerada, a mi entender. Pero si hay un punto en el que ambas ciudades tienen una gran parecido, ese el el crisol de culturas. No se trata de una expresión figurada, ni mucho menos. São Paulo es la mayor ciudad nordestina después de Salvador. São Paulo es la mayor ciudad italiana fuera de Italia. La mayor ciudad japonesa fuera de Japón. La mayor ciudad portuguesa fuera de Portugal. La mayor ciudad española fuera de España. La mayor ciudad siria fuera de Siria. La mayor ciudad libanesa fuera del Líbano. En São Paulo hay más argentinos, bolivianos, coreanos o ucranianos que en muchas ciudades de sus propios países. Por si fuera poco, dentro del término municipal de São Paulo existe una reserva de indios tupí-guaraní.
- como consecuencia del crisol de culturas que es la esencia de su existir, São Paulo es una ciudad abierta como pocas. Todo el mundo es paulistano en São Paulo. Nadie se siente extranjero, porque esta es la tierra de los extranjeros.
- São Paulo es la locomotora de Brasil y el estado más rico de la unión. Al mismo tiempo, reproduce las desigualdades omnipresentes en todo el territorio brasileño.
- en pocos lugares de Brasil se encuentra una variedad gastronómica tan espectacular como la de São Paulo.
- São Paulo tiene la vida nocturna más alucinante de todo Brasil, y es una de las mecas mundiales de la música electrónica.
- São Paulo es una de las grandes capitales gay del mundo, con una tolerancia hacia la diversidad sexual solo comparable a la de lugares como San Francisco o Nueva York.
Uno de los propósitos de este blog es animar a los visitantes a que se acerquen por São Paulo, y ofrecerles la información necesaria para sacar el mejor partido posible a la ciudad sorteando los obstáculos que van apareciendo por el camino.
No le aconsejo a nadie que se quede una semana en São Paulo, porque sin un guía local el tiempo se puede hacer eterno. Pero con dos o tres noches en São Paulo se puede tener una primera aproximación de lo que es la vida en la mayor ciudad brasileña.









