Vuelven los ipês
En otras partes del mundo se celebra la llegada de las primeras ballenas, o la caída de los primeros copos de nieve, o los almendros o los cerezos en flor; incluso el primer calor que permite la abertura de las piscinas. En São Paulo, donde la naturaleza ha sido machacada hasta la extenuación, sorprende que una vez al año tengamos motivos legítimos para la celebración. El invierno es la estación de los ipês, de los cuales ya hablé en el blog con fotos del año pasado (ipês amarillos y rosas).
Los ipês rosas ya florecieron a principios de julio de este año, como dicta la climatología. Desde la ventana de mi despacho, aquí en casa, un solitario ipê rosa me alegró la vista durante una semana.
Ahora le toca el turno a los ipês amarillos. En algunas partes de São Paulo ya los hemos visto completamente en flor. Aquí cerca de casa seguimos con atención las evoluciones de un maravilloso ejemplar que el año pasado dio un espectáculo glorioso. Hoy al pasar por delante de él, el anuncio de que el gran momento está llegando: se han abierto las primeras flores.
La floración del ipê es bastante rápida, espero poder mostraros la próxima semana el resultado.




